| El
Tango Emociona
Observando
atentamente una pareja bailando tango se ve, se puede percibir,
más que un cuerpo moviéndose al compás
de la música....se transparenta el alma... toma forma.
Las emociones invaden a la persona danzando,
a la pareja. La alegría, la risa, el gozo, el placer,
el entusiasmo, el optimismo, la jovialidad ... entre otros
tantos sentimientos de bienestar les van marcando el compás.
Creemos que, así como las emociones
negativas escriben en los cuerpos su historia dramática,
las emociones positivas que desencadena el Tango nos ponen
en un lugar desde donde podemos caminar hacia ese poder
ser, lo que actualmente no somos .
Sustentamos que danzando tango los pensamientos
se evaporan y las emociones ganan un lugar de privilegio,
la pasión nos invade y resulta placentera para nuestro
Yo invadido por la alegría que lo cura.
El sentimiento de autoestima, se acrecienta,
nos sentimos seguros de haber cumplido con los mandatos
del ideal desapareciendo la culpa y todos los sentimientos
negativos que ella trae aparejados.
Transcribimos ahora definiciones que nos ayudan a comprender
mejor: "alegría" que significa "grato
y vivo movimiento del ánimo" (Real Academia
Española, 1950). Proviene de "alegre",
y éste del latín alecris, que significa "vivo,
animado". Entre sus sinónimos están "dicha,
felicidad, gozo, placer, risa, júbilo, exaltación,
buen humor, entusiasmo, optimismo, regocijo y jovialidad"
(Sainz de Robles, 1979).
Sustentamos la postura de que danzando
Tango una de las emociones que
prevalece es la alegría. Aunque parecen serios, los
danzarines no pueden ocultar
una sonrisa que se les escapa por la comisura de los labios.
En la danza del tango es posible concienciar
los afectos sin intermediación
de la palabra. Se "viven" las emociones, se escriben
en esos cuerpos que
se sienten energizados y rejuvenecidos.
Podríamos decir que el Tango
se inscribe como un detonador de las
emociones que excitan, dentro de las cuales se destaca la
alegría.
El objeto Tango es fuente de emociones
placenteras, de allí la atracción
que ejerce sobre los que lo practican, ya que es un dispensador
de placer.
Decimos que "amamos"
el tango ya que promueve todas esas emociones positivas.
Algunos milongueros aseguran que bailar Tango produce "adicción".
Algo así como que el que probó la sensación
de plenitud, de alegría y asimismo de melancolía
que produce ese estar amarrado al otro danzando en libertad
, necesita volver como un amante arrepentido.
Lic. Mónica Peri
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Imagen:
Pintura de Estela Bartoli
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