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Tango, Una
Danza Psíquica
En el Tango, los bailarines están
dispuestos a jugar un juego poco convencional que requiere
de una escucha atenta, en reconocimiento del sexo opuesto,
de ahí su excepcional dificultad.
Pero todo el despliegue no es sin reglas,
no es practicado sin el debido ritual, dejando de lado el
ego y las aspiraciones personales para escuchar las del
prójimo. Requiere además, plena libertad para
establecer nuevas figuras, para no estancarse en la inercia
monótona de la vida. De todas maneras, no es que
esto se produzca inherentemente, la libertad requiere de
máxima soltura, de máxima concesión
y eso es lo que definiría como característica
del tango: la entrega.
Lo más difícil de todo
esto radica en no tomar la esencia del tango como mera causalidad,
ahí es en dónde reside todo error en el análisis
sobre éste. Lo que vemos comúnmente en distintos
textos publicados al respecto es que se le da mucha importancia
a lo puramente histórico o anecdótico de su
nacimiento, de su modo expresivo, de su existencia, pero
muy pocos preguntan su por qué o para qué,
ni mucho menos hacia a dónde nos conduce la esencia
del tango.
No es casual que la mayor parte de la
literatura tanguera se encuentre en el primer carril, éste
es tan sólo una de las perspectivas de su lectura,
de su interpretación. La que procuramos debe ser
simbólica, atemporal, si se quiere también,
finalista. Algo que nos haga pensar sobre nosotros mismos
y el movimiento de nuestro flujo cultural. De esta manera
resulta útil encuadrar su análisis mediante
un método prospectivo, uno que nos permita poder
expresar dinámicamente los elementos derramados de
su existencia.
La construcción sintética
de todo punto de vista psicológico "intenta
reestablecer las relaciones entre la conciencia y el inconsciente,
es decir, de todos los pares de contrarios psíquicos,
para proveer a la personalidad de una base sobre la cual
pueda reestablecerse un equilibrio psíquico permanente."
(1)
Esto se da en el análisis de
las manifestaciones presentes sobre el futuro y no de la
disolución de lo actual en lo pasado. Nos encontramos
entonces con una dificultad de índole dialéctica,
proyectiva. Es un intento de explicación sobre el
diálogo entre dos personas -eso también es
tango. De ahí la revolución que plantea todo
análisis profundo de las manifestaciones psíquicas,
en primera y última instancia la psicología
se ve entrampada al intentar algo que es imposible de aprehender
en su totalidad por, justamente, estar tan cercano e inmediato
a su objeto de estudio. Por eso todas las teorizaciones
al respecto son tan complicadas y requieren de tanta dedicación.
De ninguna manera estoy enunciando que sean en vano.
Lo esencial es invisible a los ojos.
La cuestión central esta ubicada en cuanto a los
componentes transferenciales que juegan sobre toda relación
con cierto grado de
intensidad e incluyen a un tercero. Ambos participantes
en tanto queden comprometidos
en la relación sea de "médico-paciente",
"maestro-alumno", "psicoterapeuta-paciente",
va a estar signada por estos contenidos inconscientes en
influencia recíproca.
Pero solamente cobrará su efecto si: "el encuentro
de dos personalidades es cómo
la muestra de dos cuerpos químicos diferentes; si
entre ellos se produce una combinación
química, entonces ambos quedan transformados."
(2)
Para llevar a la danza de tango como
elemento transformador debemos tomar en cuenta
estas premisas y hacerlas conscientes, en tanto agentes
de la salud.
El tango actúa como un tercero
que permite la salida y la objetividad más allá
de la relación
dicotómica, es el puente social, común histórico,
tendido sobre la esfera de lo inconsciente.
Es la entrada y la salida misma, sobre el proceso individuativo;
es su anclaje. Las cuestiones simbólicas que despliega
su cultura, su mitologema, su danza, antes planteadas (3),
bordean un círculo que centra al individuo (por efecto
del mandala) permitiéndole el despliegue de su fantasía
e improvisación, a su vez, brindándole estructura
por medio de su ritual, y si se cuida, también, su
didáctica.
Lic. Ignacio Lavalle Cobo
(1) Jolande Jacobi: "La psicología de C. G. Jung".
Espasa Calpe. Madrid 1976. Pág. 110.
(2) Grundsatzliuches zur modernen Psicotherapie, en Zentral-blatt
fur Psicotherapie, VIII, 1935, 2.
(3) Ver: I. Lavalle Cobo: "Tango una Danza Interior".
Corregidor. 2007.
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